Reflexiones 5
Carta de una confundida
Quisiera saber que será de mí, promesas, palabras que me vuelven cada vez más incierta mi vida.
Me gustaría verme en unos años, tal vez feliz, sola o lejos de aquí. Por qué no poder conocer el destino. Por qué no saber si existe o no, en qué papel puede estar escrito algo tan delicado, algo que tiene tu vida atrapada y no poder modificarlo ni saber si es bueno o malo.
Hoy es uno de los días en los que mi mente vuela tanto y una llamada regresa mi vida de hace casi diez años, cuando hace diez años era solamente un niña, sin fuerzas ni experiencia de amar.
Recuerdo con dolor a mi primer amor, aun esta ahí, no sale. Vive ahí y aparece en mi vida.
Ahora eso no es lo malo, es que aparece a confundir más mi vida o a cumplir el sueño de ser feliz.
Son casi las once de la noche, lloro y no se por qué, no se que quiero, todo es incierto.
No se si cumplo o no mi destino, no quiero sufrir no quiero hacer sufrir, pero entonces que será de mi corazón dice algo mi mente piensa otra cosa, mi cuerpo se entrega a otra, mis ojos ven otra cosa, mi boca habla otra, entonces ¿qué es lo que realmente quiero? ¿qué es lo que realmente tengo? Hoy me llamó, le respondí y aunque mi corazón no palpite como hace casi diez años, mi mente, mi alma y mi boca actúan como hace casi diez años...

Todo empezó
Todo empezó cuando se me ocurrió invitar a mi casa a unos amigos de la escuela y ellos fueron con otra persona que desde que la vi, me encantó (Rafael), pero hasta ese momento no sabía ni siquiera su nombre, lo único que sabía era su apodo.
Comieron y se fueron, pero él no se enteró que me había gustado.
El caso es que seguí viendo al chico y cada vez que pasaba junto a él nos sonreíamos, pero nada más, lo cual era una lastima.
Un día fui con mi amiga a una disco y le encantó el mismo chico que a mí, pero ella no sabía aún que ese era el niño por el que yo moría. El le coqueteaba y yo pues ni existía en eso momento.
Durante las vacaciones de verano investigué sobre él y fueron muchas las personas que me dijeron que rafa era un sangrón y pues que desgraciadamente tenía un noviazgo con una chica de año y medio, por lo cual deduje que no debería pensar que dejaría a su novia por mí.
Un 14 de septiembre él me sacó a bailar y bailé, aunque a mi amiga no le pareció mucho que digamos. Bailamos mucho rato y nos conocimos un poco más, y a mí me seguía gustando mucho pero no se lo pude decir, en ese momento era feliz con tan solo tener su amistad.
Pasaron varios días, varias discos y pues él me seguía sacando a bailar, creo que nos había caído bien. El me comentaba que tenía su novia y que la quería mucho, pero para mi eso no importaba.
Un día salí con mis amigas a dar la vuelta por el parque y a una de mis amigas se le ocurrió irle a decir que a mi me gustaba y
pues creo que se había arruinado todo.
El jamás me sacó a bailar y cada vez que pasaba junto de mi ni caso me hacía, ni mucho menos me dirigía la mirada.
Platicando después con unos vecinos, me enteré que había hecho una apuesta a que caía en sus redes, en su inmensa lista de novias y pues la verdad caí.
Le hice ganar 1000 pesos y me destrozó el corazón.
Esto lo escribo para todas aquellas chicas que se enamoran solo de la apariencia y no conocen a los chicos realmente como son, lo escribo para que la belleza física no las traicione y terminen siendo tan solo un juego para los chicos 
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